La pareja está interpretada por Joel Edgerton y Felicity Jones, actores de mirada limpia y verbo convincente que impregnan de verdad la pantalla. En el reparto también figura William H. Macy, siempre certero en su composición del viejo iluminado. La relación de los protagonistas con la naturaleza define el carácter del film, rodado en diversas localidades del estado de Washington, al noroeste del Pacífico. Un paisaje de árboles cuya altitud encuentra acomodo en el formato casi cuadrado de las imágenes, fotografiadas con gran sentido plástico por Adolpho Veloso. La calidad de matices de su trabajo con la luz y el color evita la colección de postales bonitas y dota de expresividad a Sueños de trenes, por medio de encuadres que sitúan la acción en la mitad baja del plano para ilustrar el contraste de escalas entre la vegetación y las personas. Estas revelan así su insignificancia frente a la verticalidad de los bosques, una lectura visual que incide en la defensa del medio ambiente y en el rechazo a la soberbia de los hombres.
Se pueden decir muchas cosas buenas de esta película, una de ellas es que no sermonea al espectador y que en ocasiones parece un cuento, por el empleo de la voz en off de un narrador externo. La raíz literaria de la novela de Denis Johnson está presente durante el metraje, sin dejar de ser por ello intensamente cinematográfica, gracias a la puesta en escena y a la adaptación del texto original que escribe el propio Bentley junto a Greg Kwedar, su colaborador habitual. Sueños de trenes también parece un poema, por la capacidad de sugestión y el aliento lírico que rehúye cualquier tentación altisonante. Es, en definitiva, una de las sorpresas más estimulantes y hermosas del cine reciente, la prueba de que es posible en una misma obra la convivencia de lo clásico y lo moderno, el cálculo y el misterio, la melancolía y el gozo de los relatos bien contados.
A continuación, uno de los temas que integran la banda sonora compuesta por Bryce Dessner. Música con poder de evocación que crece en cada compás y describe el espíritu que recorre el conjunto. Que la disfruten:
