NO SE ADMITEN PERROS NI ITALIANOS. "Interdit aux chiens et aux italiens" 2022, Alain Ughetto

Con más de setenta años cumplidos, el director francés Alain Ughetto asume su segundo largometraje mirando al pasado de su familia, originaria de Italia. En concreto de Ughettera, una pedanía en la región del Piamonte donde a principios del siglo XX abundaba el hambre y faltaba la prosperidad. De allí emigraron los abuelos del cineasta junto a sus hijos buscando un futuro mejor, atravesando epidemias, guerras y el desprecio que padecían por ser extranjeros sin dinero, lo cual explica el título de la película. No se admiten perros ni italianos tiene la virtud de narrar las innumerables dificultades que sufren los protagonistas con humor y poesía, sin banalizar su dolor pero sin caer tampoco en el regodeo. La habilidad de Uguetto se encuentra en el equilibrio de los diferentes tonos que cruzan el relato, un recorrido que alterna el drama con la comedia y la crónica con la ficción.

El mismo Ughetto aparece en pantalla (para ser exactos: su mano y su voz) estableciendo un vínculo entre el autor y los personajes, figuras que cobran vida mediante la técnica de animación en stop motion. Las imágenes del film hacen del artificio la clave de su estilo, a base de evidenciar materiales comunes como el cartón para las casas, por ejemplo. Esto dota al conjunto de un acabado artesanal que contrasta con los excesos de la digitalización que satura a las animaciones de los últimos tiempos, más perfectas y sofisticadas, pero menos estimulantes. Así, No se admiten perros ni italianos es emocionante por lo que cuenta y por cómo lo cuenta, siendo difícil separar una cosa de la otra.

La música del veterano compositor Nicola Piovani contribuye a alcanzar el grado de emotividad controlada que sobrevuela la película, con la suma de los demás elementos artísticos y técnicos (fotografía, diseño de decorados, vestuario, etc.) De tal modo que el resultado se define por una belleza sencilla y directa, a la que ningún espectador sensible podrá sentirse ajeno.